lunes, 8 de diciembre de 2014

PROBLEMATICA DENTRO DE NUESTRA QUERIDA UNIVERSIDAD

Se entiende por valor moral todo aquello que lleve al hombre a defender y crecer en su dignidad de persona. El valor moral conduce al bien moral. Recordemos que bien es aquello que mejora, perfecciona, completa.

Tambien se dice :

El valor moral perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en su razón. Se puede tener buena o mala salud, más o menos cultura, por ejemplo, pero esto no afecta directamente al ser hombre. Sin embargo vivir en la mentira, el hacer uso de la violencia o el cometer un fraude, degradan a la persona, empeoran al ser humano, lo deshumanizan. Por el contrario las acciones buenas, vivir la verdad, actuar con honestidad, el buscar la justicia, le perfeccionan.

Pues bien en lo que respecta a nuestra querida facultad , lo que es valores , se esta perdiendo significamente , esto se viene transformando , degenerando en otras palabras .

Comenzamos con el estudiantado , los jóvenes ya no son como los de antes ( como dirían los mas ancianos) , el respeto por las personas mayores se esta perdiendo ( algo primordial en un estudiante universitario ) , la solidaridad entre ellos mismo o con personas ajenas .

Los docentes son otro talón de Aquiles que tiene esta universidad , en especial nuestra facultad de Educación , colegas ( ya que seré uno dentro de un tiempo ) , tienen la tan mencionada "falta de ética" , el cobro por notas , el hecho de faltar a clases faltando el respeto a los alumnos e incluso a la propias facultad , entro otros malos que aquejan a nuestra sociedad universidad .

Tanto en la sociedad externa a la Universidad como en ella , se esta experimentando cambios , las generaciones en ves de avanzar están retrocediendo , perdiendo valores , perdiendo EDUCACIÓN .

Una solucion que no puedo erradicar pero si concientizar en algo , podría ser charlas , motivaciones , entro otras actividades que puedan despertar la conciencia en los estudiantes , profesores e incluso altos funcionarios de la universidad donde esta ( inclusive mas ....) .


LA UNIVERSIDAD Y LOS VALORES EN LA ACTUALIDAD

 Es en la Universidad en donde hay que enseñar a aprender y hay que enseñar a pensar. Desafortunadamente en este contexto liberal, la Universidad reducida a empresa, ya no sirve a los ideales de verdad y de cultivo o cultura sino que al someterse a las “leyes” del libre mercado que determina la escala de valores económicos o materiales como el fin de toda actividad, la “Universidad contemporánea” se limita, en el mejor de los casos, a producir profesionales medianamente útiles a la sociedad y en muchas ocasiones se ha convertido en fábrica de mercaderes que utilizan la educación exclusivamente como medio de lucro, realizando con sus títulos y grados académicos toda clase de acciones y empresas en las que, todos o casi todos los medios son considerados como lícitos con tal que se generen utilidades.Los nuevos sistemas de certificación y calidad exaltan lo cuantitativo haciendo parecer que el nivel de una Universidad o empresa es proporcional al tipo de instalaciones, edificios, aulas, extinguidores, sistemas administrativos, computadoras, quedando relegado lo esencialmente universitario. La Universidad, desde la de Boloña fundada en 1158 y después la de París a la que el Papa Inocencio III dio el nombre, por primera vez, de Universidad, inició siendo la corporación de estudiantes y profesores que por la investigación y la docencia o comunicación de lo investigado se ordena a la contemplación de la verdad, es decir, esencialmente al trabajo académico que es primordialmente el conocimiento teórico. 

Hemos perdido de vista el hecho de que el ser es anterior al pensar, el hacer y el obrar. La fuente de todo cultivo y de toda cultura ha de ser siempre la teoría, es decir, la contemplación del ser para actuar en conformidad con él. De modo que lo académico, que es lo más opuesto a lo útil o pragmático, constituye el elemento esencial de la Universidad y dado que el ser es lo primero, y por lo mismo la teoría es lo más académico, lo más teórico en el orden natural es la filosofía que tiene por objeto el ser y, más aún, la metafísica como ciencia del ser en cuanto ser. De aquí que se concluya el carácter imprescindible de la filosofía realista como ordenadora de todos los demás saberes que encuentran su unidad en el ser. Por lo tanto, la Universidad, desde su sentido etimológico y nominal, exige unidad en la diversidad, es decir, que todos los saberes se ordenen hacia la unidad del saber que es lo académico y esencial a la Universidad. En efecto,  lo académico es lo teórico y esto teórico es lo más opuesto a lo útil o pragmático y si consideramos que la filosofía, cuyo objeto es el ser, es la ciencia que tiene el objeto más universal y que por lo mismo es capaz de integrar la diversidad de saberes en una unidad, concluiremos que, sin teoría (lo académico), sin investigación o búsqueda de la verdad y sin comunicación de la verdad o docencia, no hay Universidad. Es mediante la investigación filosófica, humanística y científica que se logra el movimiento de todos los saberes particulares hacia la totalidad del saber. Pero anterior a todo esto es la verdad, sin verdad no hay proceso ni movimiento, porque la verdad trasciende a lo universitario, y he aquí uno de los errores de la propuesta constructivista que invierte este orden al afirmar que la verdad no es verdad sino viabilidad y que se construye a partir de conocimientos previos, a través de la subjetividad o intersubjetividad.Así pues, la Universidad que se ordena, ante todo, a la contemplación de la verdad, da por resultado la cultura como efecto de una libertad que se somete al orden o a la verdad de las normas que la inteligencia ha descubierto.

 La “cultura” que resulta de una libertad sin apego a la verdad (liberalismo) es lo más opuesto a la cultura ya que, si prescinde de la realidad objetiva, conocida intelectualmente y voluntariamente aceptada, será dirigida por los bienes inferiores de las pasiones e inclinaciones materiales que atentan contra el verdadero bien del hombre. Tal es el caso del liberalismo en el que el libre mercado determina la escala de valores en función de toda clase de pasiones e intereses subjetivos. La libertad, que implica cultivo, es aquella que no esta esclavizada por el error y el mal. No hay cultura sin libertad sometida a la verdad y al bien trascendente.  El liberalismo que invoca la “cultura” que va en contra del orden absoluto, natural y sobrenatural, de la verdad y del bien y de sus consiguientes normas morales, acaba promoviendo la incultura de la libertad sin control y sin sentido, esclavizada por las pasiones y que va en contra de la verdadera cultura. De todo esto se sigue que, tanto el liberalismo que pone la verdad y la escala de valores en función del libre mercado como el constructivismo y el construccionismo que sostienen que el hombre es el artífice de su verdad o viabilidad que sostendrá la cultura en base a lo que es útil y que constituyen los pilares de la pretendida pseudodemocracia actual, no pueden sino instalar el caos, la anarquía, el atropello a los derechos humanos y la injusticia. Ninguna postura materialista, sea comunista o liberal puede ser productora de auténtica cultura. Es por esta razón que lo que se promueve como valores actuales no son sino antivalores.De aquí la necesidad de que la Universidad reflexione sobre su verdadera función social ya que debería ser el origen superior de la cultura de una nación con la misión de investigar la verdad en todos sus aspectos, pero sobretodo en la unidad superior de la sabiduría filosófica y en el caso de las Universidades católicas o de inspiración cristiana, más aún, desde la sabiduría filosófica y teológica.  

Es en la Universidad en donde se debe proyectar el orden y la organización de la vida humana, individual y social en todos sus aspectos; el cultivo o cultura de las facultades del hombre de la inteligencia para alcanzar la verdad total y de la voluntad para que la vida de todos se oriente, mediante la voluntad, a alcanzar esa verdad. 

                                                     HORNA PASTOR CRISTHIAN EDUARDO 

ENCUESTA

RESPUESTAS

ALTERNATIVAS DE SOLUCIÓN
La educación y formación de valores comienzan sobre la base del ejemplo, pero éstos no se pueden reducir a los buenos ejemplos y el modelo del profesor, por lo que la formación de valores es un proceso gradual, donde es necesario buscar e indagar cuáles valores y por qué vías se deben formar, desarrollar, afianzar y potenciar en diferentes momentos de la vida, según las necesidades que se van presentando en la formación de un profesional.

Los valores no se fijan por un proceso de comprensión; por lo tanto; no son la expresión directa de un discurso que resulta asimilado, sino el resultado de una experiencia individual, a partir de las situaciones y contradicciones que la persona presenta en el proceso de socialización del que se derivan necesidades que se convierten en valores, a través de las formas individuales en que son asumidas y desarrolladas dentro del propio proceso” . Partiendo de esto la educación en valores debe estar en el contenido del programa de cada disciplina.

Para lograr niveles superiores en la formación integral de los estudiantes a través del desarrollo, con calidad y eficiencia del proceso docente educativo, se hace necesario buscar nuevas vías y métodos que permitan materializar la responsabilidad del profesor de desarrollar las capacidades necesarias para formar un profesional con la capacidad crítica y creativa que requiere el ejercicio de la profesión en el mundo cambiante de hoy, es decir, con conocimientos técnicos y tecnológicos e información de avanzada para asumir los grandes retos de la sociedad.

La formación de valores es tan importante como el propio contenido que se imparte en                          cada una de las asignaturas, se trata, por lo tanto, que el sistema de conocimientos y                              habilidades tengan implícito los valores que se requieren formar.

BIBLIOGRAFIA 

Alvarez Zayas, Carlos M. “Fundamentos teóricos de la dirección del proceso docente educativo en la Educación Superior”, 1989

Esquivel Larrondo, Juan E: La universidad hoy y mañana. Perspectivas Latinoamericanas.México.1995


No hay comentarios:

Publicar un comentario