sábado, 6 de diciembre de 2014

Calidad Educativa en la Universidad



CALIDAD EDUCATIVA

Breve introito


Cuando se debate la nueva ley universitaria se debiera iniciar de una pregunta inicial: ¿Qué se quiere lograr? la respuesta debería ser inmediata, hay urgencia de alcanzar un objetivo y esa es la calidad educativa.
El estudiante universitario de esta prestigiosa casa de estudios como es la Universidad Nacional de Trujillo se debería sentir orgulloso de exhibir su título universitario pese a la creación excesiva de muchas universidades que genera cierto malestar debido a la gran oferta de profesionales (sobre todo en el campo de la educación). En la vida profesional y relación con la sociedad se puede notar esto que afirmo, muchos egresados en la carrera de Educación y pocas vacantes para un trabajo. Sin embargo, todos somos conscientes de que esa no es la regla de la actual oferta universitaria.


El debate sobre el objetivo de la Universidad

Si alcanzar calidad es el objetivo, a criterio mio no era necesario la creación de una todopoderosa superintendencia, que se sueña garante de la nueva universidad peruana y que me temo será el remedo de la Conup del velascato. Mirando en otra dirección, pudo haberse sugerido centrar el esfuerzo en fortalecer sistemas públicos o privados de acreditación. Algo de ese camino ha sido recorrido, pero urge poner voluntad política en la universidad, en la empresa y en el Estado.

Constituyen importantes empeños en la dirección señalada, lo hecho por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior Universitaria (Coneau), los estándares aprobados para algunas carreras universitarias y los procesos emprendidos; aunque, con objetividad, la pregunta sería si los primeros procesos concluidos han otorgado, en todos los casos, realmente, un sello de calidad. Igualmente, son dignos de destacar, los procesos seguidos por varias universidades para obtener acreditaciones programáticas en diversas entidades fuera del Perú. Esas acreditaciones les permiten exhibir, en esas carreras o maestrías, calidad equivalente a prestigiosas universidades del mundo.

La acreditación tiene el mérito de nacer de un autoestudio. La entidad acreditadora pone unos estándares; la universidad se analiza; emprende correcciones y cuando siente cumplidos los requisitos, se somete al juicio de la evaluadora. El proceso involucra a toda la comunidad universitaria y con frecuencia obliga a cambios drásticos. La entidad acreditadora, si reúne condiciones técnicas y morales, evalúa con rigor a la universidad, le propone correcciones y metas; y solo tras su cumplimiento, acredita a la entidad como apta para prestar un servicio educativo de calidad. El proceso en sí, es aleccionador y obliga al cambio.

Dice bien la propuesta de ley universitaria que solo una universidad acreditada puede conferir títulos a nombre de la nación. Suficiente. Todo lo demás, lo resuelve el mercado, la competencia y la inteligencia de estudiantes y padres de familia que sabrán distinguir a dónde ir y de dónde huir.

El Perú vive un momento espectacular de su historia. La juventud peruana tiene un horizonte alentador que otras generaciones no se tuvo. Miles de hombres y mujeres a los que la vida no les dio oportunidad, incluyendo padres y madres analfabetos, han entregado sus vidas, su esfuerzo y su sacrificio para ver a sus hijos triunfar. Las nuevas generaciones se educan en las universidades peruanas y con frecuencia complementa sus estudios de pregrado y posgrado en universidades extranjeras. No es un debate menor preguntarnos con seriedad cómo consolidamos el destino nacional con una oferta educativa superior de primera.


sobre el docente universitario

La gran falencia estructural de la universidad peruana está en la mayoría de su capital docente. La mayoría dedicados principalmente a la enseñanza, especialmente en la mayoría de las 143 universidades.
Se sobreentiende que el PU es un investigador científico por excelencia, preocupado por la permanente búsqueda de la “verdad” de su propio método de enseñanza, cuanto del conocimiento o materia para tal enseñanza. Tal empeño y su producto ahora se conocen como el Aprendizaje competente. Una visión holística contextual del complejo trabajo del PU, que se fusiona con la ahora categórica TICs (Tecnologías de la Información y Comunicación) y su convergencia tecnológica NBIC (nano-bio-info-cogno), para cimentar una efectiva cultura de actualización científico tecnológico sostenible.



Si el empeño primario de la creatividad vía la cultura de manejo conocimientos, no funciona, entonces se puede explicar la carencia de producción científica en la mayoría de las universidades peruanas
Es también común el comportamiento de una gran parte de PU que hace de la universidad “un cachuelo”, evidenciado por sus Clases: repetitivas, aburridas, intrascendentes, etc, que al parecer es una cultura. Dos ejemplos:
1) glosando a Mario Vargas Llosa, en su tránsito de Pre graduando: “… y junto a algunos competentes otros eran de una mediocridad anestésica. …… La mayoría de los cursos eran explicados con desgano, por profesores que no sabían gran cosa o que habían perdido el interés por enseñar, …”
2) “A la fecha existen 101 universidades, …… 617 687 estudiantes, ………., 40 % de la opinión pública, a la universidad la califica de Regular o Mala. Los problemas que aquejan a la universidad peruana son diversos …….. entre ellos el proceso de la formación, la calidad de los aprendizajes, condiciones materiales en que se desarrolla el proceso de formación e investigación.

Tales calificativos dicen de la incongruencia del PU con el enorme compromiso e importancia de la Institución universitaria para con el país. Por supuesto que hay grandes y valiosas excepciones, que no se pueden ni deben desaprovechar, pero, deben hacerlo en aras de una buena competencia del aprendizaje; tanto en el Pregrado, cuanto en los Posgrados.

La nueva Ley reestablece la obligatoriedad de la Tesis de Pregrado. Una Universidad que se precie de tal, no puede ni debe entregar a la sociedad un producto (egresado) que no tenga competencia en la generación y manejo de los conocimientos; y esto, solo se aprende haciendo una Tesis.



Una simple revisión de la gran mayoría de la Tesis de la mayoría de las universidades adolecen de una deficiente redacción científica, que no traduce el rigor científico del dominio de la operacioanalizacion de las variables implicadas en el manejo de los conocimientos. La precisión de la Redacción científica de la Tesis debe ser materia de los próximos Estatutos y Reglamentos de la nueva Ley universitaria; puesto que no lo están en los antiguos Estatutos.

Sobre el estudiante universitario

En base a percepciones recogidas empíricamente por cada participante respecto de los estudiantes superiores y egresados de las universidades peruanas, intentamos identificar cuáles eran las carencias o deficiencias que se observaban en muchos jóvenes profesionales peruanos, incluyendo a los egresados de las universidades de élite.
No saben redactar un ensayo, una memoria, un documento explicativo, una presentación.
Entre las fortalezas están las conocidas: son ingeniosos, avispados, hospitalarios y cordiales. Sin embargo, eso no alcanza para preferirlos frente a sus pares del primer mundo. Así, en lugar de que la universidad depure la educación escolar con la que llegan los estudiantes, se limita a perpetuar sus vicios. Eso, para el siglo XXI que privilegia la capacidad de procesar información para crear nuevos conocimientos, deja a muchos de nuestros profesionales con desventajas descalificadoras.

No tienen cultura general y mucho menos un sentido histórico-cultural para comprender los problemas socioeconómicos. Son demasiado pragmáticos e inmediatistas.
Tienen mucho miedo al fracaso, por lo que no se arriesgan a ensayar planteamientos audaces para resolver los problemas nuevos.
Son profesor-dependientes. Sin el profesor no saben qué hacer. Además, tienen inculcada la mentalidad del empleado que hace lo que el jefe le indica. 
 
Encuesta 
Resultados Tabulados 
Excel (Resultados hasta el 09/12/2014)





Alternativas para una solución



De acuerdo a las necesidades de esta problemática se sugiere:


Las exigencias de auto aprendizaje y de capacidad para enfrentar con autonomía situaciones no previstas, obligan a introducir en la formación universitaria desde muy temprano experiencias que desarrollen estrategias y habilidades para el aprendizaje independiente. (Muñante, 2007)
Para comenzar a buscar soluciones, deberíamos ver lo que han hecho otros países. De entre las múltiples experiencias veamos dos modelos positivos al respecto: en Ecuador se exige a las universidades acreditación nacional e internacional y pueden ser cerradas si en un cierto plazo no se adecúan a ambas. En EEUU, el haber terminado la universidad no garantiza el ejercicio de una profesión pues hay que pasar un examen estatal único para poder ser incorporado al colegio profesional respectivo. Con ello se puede confiar que hay un mínimo estándar de calidad en todo profesional colegiado. (Moncloa, 2014)




Bibliografía

Moncloa, L. F. (2014). Argumentos Chatarra. Lima.

Muñante, M. S. (2007). Evaluacion y Acreditacion para la Educacion Superior.





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